jueves, 3 de noviembre de 2011

Teleficción


En Colombia la televisión (tele viene de lo lejana que es a la realidad) es un sistema pseudo-gratuito dirigido a una sociedad que cuando piensa, pierde.

Cuatro veces al día nos emborrachan de noticias y creerle a Vicky Dávila se ha convertido como creer en Dios, todos sabemos que es mentira pero nos da miedo dudar. La retrasada actualidad del medio día es la misma actualidad de las siete de la noche, los presentadores siempre visten de imposible sonrisa y las presentadoras de farándula viven en un eterno 31 de Octubre, disfrazadas de personas.

Es más confiable la información nutricional de la Big Mac que la grasosa información de los noticieros; Bavaria es más noble que Unicef (Qué es mas inútil que la ONU) y las enfermedades de Ardila Lulle (Invalido desde todo punto de vista) son más importantes que la situación de los estudiantes que abandonan y no aprenden cultura en los colegios para salir a aprehender billeteras en la calle.

Los magazines son el festival del mutuo elogio, son los únicos programas que se pueden ver con el televisor apagado y no se les pierde ningún detalle. Los Halagos y aplausos se vuelven tan empalagosos que son la ayuda perfecta para que una bulímica haga su trabajo sin usar los dedos.

Las telenovelas no tienen horario ni idea definida, empiezan narrando la historia de un cantante y terminan contándonos relatos de enamorados que terminan casándose con un FIN que debería ser el del canal.
El horario de las telenovelas es tan cambiante como el genio de Julio Sánchez Cristo y obliga a los tontovidentes a tomar café y Redbull hasta media noche esperando que les pasen 15 minutos de programa.

Los resultados del rating están más manoseados que Amparo Grisales y la pelea por el número uno la gana generalmente el más malo, que en este caso son todos. En el negocio de la televisión, los televidentes son el cero a la izquierda que genera miles de ceros a la derecha. Prender el televisor es añorar la época en que Panamá era nuestro y teníamos un canal diferente.

Si tienen alguna queja no duden en escribirme y atenderé sus críticas en el desplazado horario de los Martes a las 3:00 a.m.

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