En Colombia la televisión (tele viene de lo lejana que es a
la realidad) es un sistema pseudo-gratuito dirigido a una sociedad que cuando
piensa, pierde.
Cuatro veces al día nos emborrachan de noticias y creerle a
Vicky Dávila se ha convertido como creer en Dios, todos sabemos que es mentira
pero nos da miedo dudar. La retrasada actualidad del medio día es la misma
actualidad de las siete de la noche, los presentadores siempre visten de
imposible sonrisa y las presentadoras de farándula viven en un eterno 31 de
Octubre, disfrazadas de personas.
Es más confiable la información nutricional de la Big Mac
que la grasosa información de los noticieros; Bavaria es más noble que Unicef
(Qué es mas inútil que la ONU) y las enfermedades de Ardila Lulle (Invalido
desde todo punto de vista) son más importantes que la situación de los estudiantes
que abandonan y no aprenden cultura en los colegios para salir a aprehender
billeteras en la calle.
Los magazines son el festival del mutuo elogio, son los
únicos programas que se pueden ver con el televisor apagado y no se les pierde
ningún detalle. Los Halagos y aplausos se vuelven tan empalagosos que son la
ayuda perfecta para que una bulímica haga su trabajo sin usar los dedos.
Las telenovelas no tienen horario ni idea definida, empiezan
narrando la historia de un cantante y terminan contándonos relatos de
enamorados que terminan casándose con un FIN que debería ser el del canal.
El horario de las telenovelas es tan cambiante como el genio
de Julio Sánchez Cristo y obliga a los tontovidentes a tomar café y Redbull
hasta media noche esperando que les pasen 15 minutos de programa.
Los resultados del rating están más manoseados que Amparo
Grisales y la pelea por el número uno la gana generalmente el más malo, que en
este caso son todos. En el negocio de la televisión, los televidentes son el
cero a la izquierda que genera miles de ceros a la derecha. Prender el
televisor es añorar la época en que Panamá era nuestro y teníamos un canal
diferente.
Si tienen alguna queja no duden en escribirme y atenderé sus
críticas en el desplazado horario de los Martes a las 3:00 a.m.
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